
El lavado de activos, también conocido como blanqueo de capitales, es un proceso mediante el cual se ocultan o disfrazan los orígenes ilícitos de dinero obtenido a través de actividades delictivas, haciéndolo parecer como ingresos legítimos. Este proceso es crucial para que los delincuentes puedan disfrutar de sus ganancias sin levantar sospechas.

En Colombia, los fraudes financieros se han convertido en una preocupación creciente tanto para los individuos como para las empresas. La evolución de las tecnologías y la digitalización de los servicios financieros han abierto nuevas puertas para los delincuentes.

El riesgo de impago es una preocupación constante para cualquier empresa, independientemente de su tamaño. Los impagos pueden afectar la liquidez y la estabilidad financiera, comprometiendo el futuro de la compañía.

Dentro del sector financiero hay un sin número de desafíos que se presentan día a día y uno de ellos son las consecuencias que el lavado de activos y financiamiento del terrorismo traen consigo.

Para adentrarnos un poco más en el tema, necesitamos entender bien qué es el NIT y por qué su creación es tan útil tanto para los empresarios como para el gobierno colombiano.

El delito del Lavado de Activos ha desencadenado en Colombia y en el mundo múltiples acciones, tanto a nivel legislativo como operativo, por ende, para mitigar y controlar esto, el gobierno con los años se ha visto en la obligación de crear distintos entes, organismos o procesos para regular todo lo relacionado a estas actividades ilegales.

Las amenazas relacionadas con el Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo (LAFT) se han vuelto más sofisticadas y difíciles de detectar. Ante este desafío, la Inteligencia Artificial (IA) emerge como una herramienta poderosa y efectiva para prevenir estos riesgos.

Dentro de cualquier organización, las políticas y los principios a seguir son imprescindibles para que todos los equipos funcionen como engranajes y estén alineados con las normas. Cuando no hay políticas definidas, lo único que la empresa va a reflejar, tanto interna como externamente, es caos, inexperiencia y carencia de credibilidad.